El debate por un nuevo subsidio a los combustibles enfrenta al Gobierno con limitaciones fiscales y presión social.
Economistas como Rubén Morales, Ricardo Barrientos (Icefi) y Paul Boteo (Fundación Libertad y Desarrollo) coinciden en que depender de subsidios cada vez que sube el petróleo no es sostenible.
Barrientos advirtió que no hay superávit fiscal y que los recursos de los Codedes no pueden trasladarse a gasto corriente.
Morales y Menkos plantean crear un fondo permanente de compensación que se active solo en crisis.
Boteo señaló que el verdadero problema es la falta de alternativas de transporte, como metro o red ferroviaria, que reduzcan la dependencia del petróleo.
Un subsidio generalizado podría costar hasta Q16 mil millones en un año.





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