Kevin Warsh advierte que la inflación sigue siendo alta y plantea una Fed más discreta

 

     

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh, advirtió que la inflación todavía se mantiene por encima del objetivo del 2% y aseguró que el banco central tendrá “trabajo por hacer” si las presiones sobre los precios no continúan disminuyendo. También defendió una política de comunicación más reservada y con menos señales anticipadas al mercado.
 

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Kevin Warsh, lanzó este viernes 28 de agosto de 2026 una nueva advertencia sobre la inflación y dejó abierta la posibilidad de que el banco central tenga que actuar si los precios no muestran una desaceleración más clara durante los próximos meses.

Durante su discurso principal en el Simposio de Política Económica de Jackson Hole, Wyoming, Warsh aseguró que la estabilidad de precios continúa siendo una de las principales responsabilidades de la institución y reconoció que la inflación permanece en niveles superiores a los deseados.

Aunque los datos recientes muestran cierta moderación, el funcionario señaló que esos resultados todavía no demuestran una mejora significativa de las tendencias inflacionarias subyacentes.

La inflación medida a través del índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) se mantiene alrededor del 3.7% interanual, todavía lejos del objetivo del 2% establecido por la Reserva Federal.

Warsh evitó anunciar directamente una próxima subida de las tasas de interés, pero dejó una señal clara al afirmar que, si la inflación no retrocede de manera convincente, la Fed todavía tendrá “trabajo por hacer”.

Sus declaraciones aumentaron las expectativas de los mercados sobre una posible subida de tasas en la reunión de septiembre. Tras el discurso, los operadores elevaron a cerca del 60% la probabilidad de un incremento, frente a aproximadamente 35% antes de sus declaraciones.

Actualmente, la tasa de referencia de la Reserva Federal se encuentra en un rango de 3.50% a 3.75%. El banco central decidió mantenerla sin cambios durante su reunión de julio, aunque dentro de la institución existen diferencias sobre cuál debería ser el siguiente movimiento.

Warsh también aprovechó su intervención para defender una transformación en la forma en que la Fed se comunica con los mercados.

El presidente del banco central cuestionó la llamada “forward guidance”, una estrategia mediante la cual la institución anticipa públicamente la probable dirección de las tasas de interés. Este mecanismo adquirió especial relevancia después de la crisis financiera de 2008.

.

 
 
 

Warsh considera que, en las condiciones actuales, la Reserva Federal debería ser más discreta, reducir las previsiones sobre futuras decisiones y permitir que los mercados reaccionen en mayor medida a los datos económicos disponibles.

Su planteamiento busca una especie de “Fed silenciosa”, en la que las decisiones monetarias dependan de la evolución real de la economía y no de compromisos anticipados que posteriormente puedan limitar el margen de acción de las autoridades.

El discurso también destacó la fortaleza de la economía estadounidense. Warsh señaló que el mercado laboral permanece cerca del pleno empleo y que las condiciones financieras no parecen particularmente restrictivas, factores que podrían dar a la Fed margen para mantener una política monetaria firme frente a la inflación.

Otro elemento mencionado fue el potencial de la inteligencia artificial, tecnología que Warsh considera capaz de generar importantes aumentos de productividad y crecimiento económico, aunque reconoció que todavía existen dudas sobre su impacto definitivo en el empleo y la política monetaria.

Las declaraciones llegan en un momento de presión política sobre la Reserva Federal. El presidente Donald Trump ha defendido públicamente tasas de interés más bajas, mientras Warsh insiste en que las decisiones deben responder principalmente al comportamiento de la inflación y de la economía.

La atención se trasladará ahora hacia los próximos indicadores económicos que serán publicados a comienzos de septiembre. Estos datos podrían ser determinantes antes de la reunión de política monetaria prevista para los días 15 y 16 de septiembre.

Por ahora, Warsh evita comprometer públicamente a la Reserva Federal con una decisión concreta, pero su mensaje desde Jackson Hole fue claro: la batalla contra la inflación aún no está terminada y el banco central está dispuesto a actuar si los precios permanecen persistentemente elevados

Comentarios

https://www.maromagazine.com/assets/images/user-avatar-s.jpg

0 comment

Write the first comment for this!