El petróleo intermedio de Texas —WTI— cotizó este jueves 30 de julio en US$84.01 por barril, una reducción de US$0.45 respecto del cierre de la jornada anterior.
La caída se produjo después del fuerte aumento registrado el miércoles, cuando el WTI cerró en US$84.46 tras subir más de 6%, impulsado por el reinicio de los ataques en Medio Oriente y la preocupación por posibles interrupciones en el suministro internacional.
El Comando Central de Estados Unidos informó que sus fuerzas atacaron objetivos vinculados con la Guardia Revolucionaria iraní, en respuesta al lanzamiento de misiles contra bases estadounidenses ubicadas en Jordania y otras zonas de la región.
Pese a la nueva escalada, los precios retrocedieron mientras los inversionistas evaluaban las conversaciones entre Omán e Irán sobre la administración y la posible reapertura segura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas natural licuado.
Durante la jornada, el WTI llegó a alcanzar los US$85.94, pero posteriormente perdió terreno. El petróleo Brent también descendió hasta situarse cerca de los US$89.32 por barril, después de haber tocado un máximo superior a los US$93.
La tensión se mantiene debido a los ataques contra instalaciones energéticas y embarcaciones en distintas regiones. Un ataque con dron provocó un incendio en dos buques de gas en el puerto egipcio de Damietta, mientras otras operaciones afectaron una terminal del mar Negro y una refinería rusa.
El estrecho de Ormuz continúa en el centro de la atención de los mercados, debido a que normalmente concentra alrededor de una quinta parte del flujo mundial de petróleo y gas natural licuado. Cualquier interrupción prolongada podría generar nuevas alzas y mayor volatilidad en los precios.
Analistas consideran que los valores del crudo podrían mantenerse inestables mientras continúen los enfrentamientos entre Washington y Teherán, las restricciones en las rutas marítimas y los intentos diplomáticos para reducir la tensión.





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