Following an investigation into how trade partners handle goods allegedly produced by forced labor, a 10% tariff rate would apply to imports from Canada, Mexico, the European Union, Taiwan and the UK, among other places, per USTR.
— Annmarie Hordern (@annmarie) June 3, 2026
Products from other major economies, including…
El Gobierno de Estados Unidos propuso la aplicación de un nuevo arancel del 10% a productos provenientes de México, Canadá, la Unión Europea, Reino Unido, Taiwán y otras economías, como parte de una estrategia orientada a presionar a los socios comerciales para reforzar las medidas contra el trabajo forzoso. La iniciativa surge tras una investigación realizada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, las medidas buscan responder a lo que consideran una aplicación insuficiente de controles para impedir la importación y comercialización de bienes producidos mediante trabajo forzoso. Washington sostiene que estas prácticas generan condiciones de competencia desleal para las empresas y trabajadores estadounidenses.
La propuesta contempla aranceles más elevados, de hasta 12.5%, para países como China, India y Brasil, señalados por Estados Unidos como mercados donde persisten mayores preocupaciones relacionadas con el trabajo forzoso y la supervisión de las cadenas de suministro.
La iniciativa ha generado reacciones inmediatas entre los países afectados. Funcionarios de la Unión Europea rechazaron la propuesta y afirmaron que el bloque ya cuenta con algunas de las normativas más estrictas del mundo para combatir el trabajo forzoso, por lo que consideran injustificada la posible imposición de nuevas barreras comerciales.
Por su parte, México informó que la mayoría de sus exportaciones que cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) quedarían exentas de los nuevos gravámenes, aunque anunció que continuará las conversaciones con Washington para evitar impactos adicionales en el comercio bilateral.
La propuesta aún deberá pasar por un proceso de consultas y recepción de comentarios antes de una decisión definitiva. Sin embargo, expertos advierten que su eventual implementación podría incrementar las tensiones comerciales internacionales y afectar el intercambio de bienes entre Estados Unidos y algunos de sus principales socios económicos.





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