El guatemalteco Jhonny Carías hizo historia al coronarse campeón de la Segunda División del Super Ball World Open 2026, celebrado en Holanda, uno de los eventos más importantes del freestyle fútbol a nivel internacional.
Pero detrás del título existe una historia que va mucho más allá de la competencia. De acuerdo con el relato compartido sobre su participación, el viaje y los gastos necesarios para representar a Guatemala fueron costeados por ellos mismos, sin recibir apoyo económico del Gobierno.
Para reunir los recursos que necesitaban, tuvieron que buscar distintas formas de financiamiento, incluso salir a los semáforos para recaudar dinero y hacer posible el sueño de competir fuera del país. Cada aporte recibido se convirtió en parte de un esfuerzo colectivo que finalmente terminó colocando la bandera de Guatemala en lo más alto.
Jhonny y quienes lo acompañaron llegaron desde La Bethania, una comunidad de la Ciudad de Guatemala desde donde nació un sueño que terminó cruzando fronteras. Su historia demuestra que el lugar de donde se viene no determina hasta dónde se puede llegar cuando existen disciplina, constancia y determinación.
El camino no fue sencillo. Detrás de cada movimiento, entrenamiento y presentación hubo años de práctica, sacrificios personales y la necesidad de conseguir por cuenta propia los recursos para competir a nivel internacional.
Finalmente, todo ese esfuerzo tuvo recompensa. En Holanda, Jhonny Carías se proclamó campeón y llevó el nombre de Guatemala hasta lo más alto del podio.
Su triunfo no representa únicamente una medalla o un título deportivo. También pone sobre la mesa las dificultades que enfrentan muchos talentos guatemaltecos para conseguir apoyo y demuestra lo que pueden lograr cuando encuentran respaldo en su comunidad y continúan trabajando por sus objetivos.
De La Bethania a un campeonato mundial en Holanda, Jhonny Carías escribió una historia de perseverancia que hoy llena de orgullo a Guatemala.






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